{{"Ahi va uno de los prototipos de Dios. Un mutante ni siquiera reconocido por la producción en masa. Raro para vivir y escaso para morir."}}

24 diciembre, 2008

EL DESPERTAR

El tiempo pasa incluso aunque parezca imposible, incluso a pesar de que cada movimiento de la manecilla del reloj duela como el latido de la sangre al palpitar detrás de un moretón. El tiempo transcurre de forma desigual, con saltos extraños y treguas insoportables, pero pasar, pasa. Incluso para mí.

Stephenie Meyer - Luna Nueva

12 diciembre, 2008

Acostada en mi cama, con la mirada perdida y ningún pensamiento claro en mi mente; sin hacer nada. Sin siquiera buscar dibujos en las tablas de madera del techo, sin siquiera pensar en vos. Y la razón casi amenaza con rozarme, pero estoy protegida contra ella. Mis ojos rebosan de lágrimas que no serán derramadas y miles de gemidos jamás pronunciados se amontonan en mi garganta. En mi mente no dejan de arremolinarse pensamientos difusos que no logro descifrar.

No estás. Ese es un pensamiento claro y una verdad dolorosamente irrefutable. Pero en este momento siento que eso no importa ya. La soledad que ayer me carcomía ya no me toca; estoy protegida, ya lo dije.

Me protejo contra el dolor, la desesperación y la locura. Estoy vacía ahora. Soy sólo un envase que para volver a llenarse necesita una nueva razón de vivir… como vos lo fuiste. No espero tu regreso, no te quiero de vuelta. Lo que necesito es otra cosa, otro amor, otra obsesión, otra necesidad. Vos no sos el único motivo para respirar que existe. Sos el que yo encontré; pero hay otros. Tiene que haberlos. Millones de personas viven sin vos y yo voy a hacerlo también.

Y la busco en las canciones de amor y en los libros; la busco en las películas. No soy lo suficientemente fuerte para buscar esa razón en la realidad… ¿Qué digo? No soy lo suficientemente fuerte para despertar a la realidad, para pisarla, vivirla, respirarla, para percibirla aunque sea. Estoy protegida contra ella también.

Ahora soy una intrusa, saltando de ficción en ficción como si fueran sogas que, si bien no me ayudan a subir, me permiten mantenerme a una distancia prudencial del piso. Soy una lágrima en dolores ajenos, una sonrisa en alegrías que no me pertenecen, un corazón en amores de otros, un personaje más que el autor olvidó escribir.

Es sorprendente cómo es de fuerte el vacío. Yo ayer me desangraba por tu ausencia y lloraba mi necesidad de vos; mis ojos buscaban alguna figura amiga en las cercanías y mi mente inventaba absurdos argumentos para [sobre]vivir. Hoy ya no. Hoy sólo tengo una niebla profunda que rodea mis pensamientos, un mar de lágrimas por llorar, un cuerpo inmóvil sobre la cama y miles de sonrisas perdidas en algún lejano pasado. Apenas respiro lo suficiente para que este roto corazón mío siga latiendo.

Y así, hundida en el vacío, llenándome de él, espero que llegue el cansancio, que mis ojos se cierren y caer en un letargo sin sueños; donde la misma niebla sea dueña y señora. Un sopor tan vacío como mi vida misma, como el ambiente que me rodea, como la mirada de mis ojos, como las sonrisas que suelto para tranquilizar al resto.

Esto es enfermizo. Sé que algún día tendré que despertar y sé que ese día me sentiré morir; que la angustia y la desesperación serán mis compañeras, que las rodillas me temblarán y se me doblarán, sé que caeré muchas veces. Ese día no estaré más preparada que ahora para afrontar todo esto y el tiempo agigantará todos aquellos sentimientos que me carcomerán. El vacío minará mis fuerzas. No es racional entonces permanecer así, en este estado, pero yo ya dije que la razón no llega a rozarme. En mi inconsciencia dejé que este vacío me atrapara y ahora no estoy lo suficientemente consciente como para intentar escapar.


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Odio los vacíos porque estoy llena de ellos.

07 diciembre, 2008

CUESTIÓN DE TIEMPO


Si me quieres, será cuestión de tiempo hasta que me lo digas… y si no me quieres, será cuestión de tiempo hasta que yo te olvide.

02 noviembre, 2008


Si supieras cuánto te necesito a veces. Lo mucho que me duele que no estés. Si escuchases mi llanto por las noche… ¡Si hasta casi puedo palpar mi necesidad de vos! La puedo tocar, sentir, oír. La oigo llorar gritando tu nombre, atormentándome. Los recuerdos afloran en mí, son más de lo que puedo soportar. Son demasiado fuertes.

Quisiera saber dónde estás, si te acordás de mí. Si aunque sea recordás lo mucho que te amé. Seguramente no. Debés estar ahora en los brazos de alguna otra. En los labios de otra. Rozando su piel con la yema de tus dedos, haciéndola estremecer como lo hacías conmigo… ¿Te querrá ella? ¿La querrás vos?

Miro por la ventana y veo el Sol. Se ríe de mí, de mi desgracia. La ilumina. No la deja ocultarse, no la deja escapar. Necesito de la lluvia, de la oscuridad. Necesito que me escondan. Necesito que la lluvia me pegue fuerte en la cabeza y me despierte a la realidad. Para dejar de soñar con cosas que no van a suceder. Para dejar de soñar con tu regreso, mi felicidad. Para dejar de vivir en utopías; en fantasías que nunca lograré alcanzar.

Perdí las esperanzas hace tanto tiempo ya. Mi necesidad de vos es más grande de lo que nunca creí. Pero es tiempo de convivir con ella, de dejarla impregnarse en mí, de volverla una con mi cuerpo. De ignorarla.

Pero ¿Cómo hago? Quisiera morirme, desgarrarme, partirme, olvidarme, desterrarme, aislarme, dormirme y ya no despertarme. Deseo matarme, pero ni siquiera tengo el valor suficiente para terminar conmigo.

No soy nada. El tiempo y tu ausencia me han convertido en un ente. Olvidé tantas cosas. Ya no sonrío ¿Sabías? Desde que te fuiste que no lo hago. Tampoco he vuelto a escribir. Me recuerda demasiado a vos. He aprendido a quemar las horas frente a la computadora, diciendo estupideces, soñando con verte ahí, lejano pero real.

Camino por el centro y en cada cara creo verte; en cada esquina me sorprende la sensación de que voy a encontrarte, a chocarte… ¿Cuándo se abrió tanto la distancia que nos separa? ¿Cuándo se volvió tan grande esta maldita ciudad?

26 octubre, 2008

FALSA REALIDAD

Gente, pasando a mi lado, riendo, creyendo que están con alguien como ellos. Creyendo en mis sonrisas, creyendo en mis palabras. Ilusos, no se dan cuenta de lo lejos que estoy de ellos. Piensan que soy feliz, no notan que hace tiempo que no río de verdad, que si estoy activa o no paro de iniciar proyectos es porque estoy buscando razones para no morir, razones para querer seguir viviendo. No saben que me siento vacía, que no tengo fuerzas.


Gente, que me ve como quiero que me vean. Piensan que soy transparente; creen que lo saben todo de mí. Me río de ellos; que no se dan cuenta de que yo hago que piensen lo que yo quiero, que los hago caer en esta farsa que soy yo.


A veces me pregunto porqué miento, no lo sé. Sólo sé que lo hago demasiado bien.

19 octubre, 2008

Estoy tratando de adivinar qué se esconde tras tus palabras… ¡Qué pequeña la diferencia entre mentira y realidad!
¿...?

13 octubre, 2008


Quiero que alguien me lleve donde las cosas no se sienten. Lejos, muy lejos de donde mis heridas se abrieron y mis lágrimas cayeron. Lejos de donde mi corazón se rompió, lejos de donde alguien me conozca.

09 octubre, 2008

28 septiembre, 2008


Y si duermo abrazada a tus cosas, es porque no puedo hacer lo mismo con vos. Y si aparecés en mis sueños, es porque no te veo en mi realidad. Y si por el MSN te digo que te quiero, es porque temo decírtelo en persona.
27/09/08

23 septiembre, 2008

Si hay algo que aprecio de mí misma es que; por mucho que me doliera, por mucho que me odiara, por mucho que quisiera morirme; nunca dejé de ser
YO MISMA

31 agosto, 2008

QUIERO LLORAR



Quiero llorar, meter mi cabeza entre mis manos y dejar que las lágrimas lo limpien todo. Que el peso de mi consciencia se evapore con ellas, que mi tristeza muera por ellas.

Quiero sentir que se me va la vida en el llanto, que ya el futuro no importa porque no hay un futuro real para mí. Quiero sentir que con mis lágrimas se van todas las personas que me hacen sufrir… las imperfecciones que me atormentan… los errores que me persiguen… los amores que no me corresponden… los cariños de los demás que son insuficientes…

Las amistades falsas, las miradas dolientes; los comentarios que punzan mi alma, que la desgarran; las personas que los hacen con su maliciosa ingenuidad, con su morboso e inconsciente deseo de hacer daño, con sus supuestos sentimientos de amistad… los amores imposibles, las palabras dolorosas, los sueños inalcanzables, mi corazón roto, mi alma partida. Que todo eso se vaya con mis lágrimas. Que desaparezcan y no vuelvan nunca más a mí.

Que éstas se lleven las heridas, el dolor, la desesperanza, la falta de confianza y, si pueden, que hasta se lleven mi vida.

Quiero sentir que se me va la vida llorando, que cada suspiro es el último, que cada lágrima derramada se lleva una parte de mi vida; quiero que el llanto me haga dormirme y no despertarme hasta dentro de mucho tiempo.

Quiero que mi último sollozo sea también mi último respiro.
11/03/08

19 agosto, 2008

SILENCIO



La gente se ríe cuando digo que le temí al silencio gran parte de mi infancia. “Se nota” me dicen “con lo que hablás…” Tienen razón, mi desenfrenada forma de hablar se debe a esta fobia infantil, muy ligada a la relación que he hecho toda mi vida de “oscuridad + silencio + soledad = muerte”. Y así fue como estos cuatro conceptos que al principio me aterrorizaban se han ido afianzando en mí hasta el punto de que los primeros tres me fascinan.

Y descubrí que hay tantos tipos de silencio…

Está el silencio incómodo entre dos personas, ese que cada uno quiere romper pero que ninguno sabe cómo y no se atreven a hacerlo, el silencio de los recuerdos, en el que las voces y las imágenes recurren a la memoria como moscas a la luz, mientras una sólo quiere olvidar; existe también el silencio donde las palabras sobran, cuando el lenguaje del cuerpo es todo lo que importa: una mano apoyada con dulzura sobre una cintura, un beso fugaz, un repentino choque de miradas…

El silencio me generó miedo muchos años y ahora me atrae de forma inexplicable ¿Será que intento encontrar en su paz la calma interior que hace tanto no tengo? ¿O tal vez sea que mi alma se rebela esperando alertarme sobre la importancia de cambiar de rumbo?
05/08/08

09 agosto, 2008



La gente suele decir que estoy loca. En la escuela, son pocas las personas que me miran con buenos ojos, y casi ninguna va al mismo año que yo. Soy demasiado distinta a ellas como para que me acepten.

Aún así soy una persona muy sociable aunque un tanto selectiva y tal vez a esto se debe mi relativo aislamiento




Aunque a veces parece que tengo el autoestima muy alta, es sólo un disfraz. En realidad tengo muy poca confianza en mí y soy terriblemente sentimental. Cualquier crítica basta para hacerme creer que no valgo nada. Mis emociones parecen una montaña rusa, por lo cambiantes e intensas.

Sueño con cosas que son demasiado inalcanzables. Quiero ser actriz, quiero viajar por el mundo, vivir en Londres. Quiero conocer los castillos donde se filmó Harry Potter y quiero sacarme una foto entre las plataformas 9 y 10 de la estación de trenes de King Cross. Quiero ser conocida y quiero escribir para que el mundo lo lea. Sueño con abandonar Mendoza, con estar lo más lejos posible. Sueño con el chico perfecto, el amor ideal. Con ese que me va a sacar de acá y me va a hacer feliz.

También tengo miedo. Tengo miedo de nunca salir de este pueblo que se hace llamar ciudad, de tener que quedarme para siempre en esta sociedad que no tolera lo diferente. Temo no conocer Inglaterra, no ver nunca fuera de fotografías las colinas de Hollywood.

Sólo hay dos cosas que de verdad me calman siempre, mis dos pasiones: Harry Potter y el cine. Me hacen aún mejor que escribir, que es algo que me cuesta creer que se me da bien aunque todos me lo digan. Amo la música y me odio por no servir para ella. Otro sueño frustrado.



A veces hasta yo misma pienso que estoy loca. Soy soñadora, ingenua, idealista por momentos y pesimista la gran cantidad del tiempo. Soy una chica muy contradictoria. Me aterra la idea de la muerte, a la vez que me fascina. Mi música favorita es aquella que me pone triste.

A veces hasta yo me creo que soy muy segura de mí misma. Y tal vez lo soy. Porque hay días en los que me despierto y pienso que lo puedo todo. Después me levanto, me miro en el espejo y me veo hermosa. Llego al colegio y le resto importancia a todos los que me molestan. Y, al final del día, no sé si todo fue verdad o si sólo estuve soñando, si estuve viviendo en la piel de otra.

Tengo bastantes amigos de los buenos y unos cuantos de esos que están para pasar un buen rato y nada más. Está mi amiga de hace mucho, con la que me peleo todo el tiempo pero no es en serio, y están mis amigos del DAD, los que son de fierro y están siempre, aunque algunos se hagan los duros y los que ya me olvidaron. También están las amigas nuevas, que se están ganando un lugar. Y también están las ausentes, las que no sé si quiero seguir teniendo a mi lado o si estoy feliz de no verlas más.






Estoy loca, lo sé. Llevo dieciséis años escuchándolo. Hago cosas sin sentido, bailo por la calle, grito, me río a carcajadas, digo estupideces, abrazo a la gente. Y, después, lloro, me enojo con todos, no quiero ver a nadie, me supera la gente que se ríe descontroladamente.

No me gustan los deportes y no soy buena para ellos. Igual, siempre quise ser alta y atlética. En cambio, mido un metro cincuenta y me canso después de correr media cuadra.

No sé muy bien qué tipo de persona quiero ser. Soy muy mala con la gente que me cae mal pero después me arrepiento y me da pena. Cuando estoy sola extraño la compañía y quiero soledad cuando hay gente a mi alrededor. Tengo cambios abruptos de humor y de opinión, aunque suelo ser bastante consecuente con lo que digo.

Hablo todo el tiempo. El silencio entre dos personas es algo que me pone muy nerviosa. La gente me cataloga de insoportable y las profesoras me dicen que me calle hasta en alemán (literalmente). Me considero una persona confiable, aunque a veces se me escapa contar algo que no debería. En mi desesperada e incontrolable verborragia, suelo hacer comentarios que no debería y hablar demasiado alto.

Odio los errores de ortografía y gramaticales. Detesto cuando la gente habla mal. Soy consciente de que me sobra un poco de soberbia por momentos y que me hace mucha falta en otros. También sé que tengo una capacidad de concentración y retención únicas. Recuerdo conversaciones, pasajes de libros, mensajes, etc. con asombrosa precisión.



Tengo atisbos de chica normal. La televisión y la computadora son fundamentales en mi vida. Me gusta comprarme ropa y accesorios. Me maquillo mucho. Pero nada de esto lo hago como las demás. No uso chupines ni corrector de ojeras. Me gusta ser distinta y llamar la atención por ello. No me molesta que la gente me señale con el dedo porque me visto de negro y llevo el pelo con mechas rosadas.

Mi mundo está al revés. Me gusta dormir durante las mañanas y pasar las madrugadas en vela escribiendo, leyendo, viendo películas, pensando, sufriendo a veces… a mí me gusta así.

Así soy yo, aunque a veces me odio y daría todo por ser otra persona. Pero hay otras veces en las que me quiero inexplicablemente y no quiero cambiar. Puedo aceptar mis defectos con suma facilidad y con mayor facilidad acepto mis virtudes. Porque estoy loca… ¿Y qué?

19/07/08

05 agosto, 2008

CULPAS



Nuestra historia fue confusa,
hiriente, dolorosa,
punzante incluso tal vez.
Sofocante.

Nunca pudiste aceptar que me querías,
nunca dejaste que yo te quisiera
y nunca dejaste de quererme.
No me permitiste olvidarte,
así como nunca me olvidaste;
y no me permitiste dejarte,
así como nunca me dejaste.

Y si dolió, fue tu culpa.
Y si lloré, fue tu culpa.
Y si sufrí, si deseé morir,
si me odie, si quise estar lejos,
y si mi corazón se rompió, también fue tu culpa.

Fue tu culpa por ser tan complicado
por meterme en un laberinto sin salida
que como premio prometía tu amor
pero que no era más que una mentira.

Fue tu culpa porque no pudiste aceptar
lo que te pasaba conmigo,
porque nunca pudiste entender
que amar se trata de animarse
de olvidarse de los miedos,
y de que el mundo desaparezca
para que sólo quedemos los dos.

Nuestra historia fue confusa,
hiriente, dolorosa,
punzante incluso tal vez.
Sofocante.

17 julio, 2008

PASADO


Anoche te recordé,
estaba oscuro y llovía;
la lluvia parecía gritarme tu nombre
y la oscuridad casi te escondía.

Pensé en ti y en mí,
en que nunca hubo un nosotros.
Recordé que casi fuimos felices,
y no lloré.
No te extrañé

Anoche te recordé;
y preferí dejarte
solo entre recuerdos,
perdido entre sentimientos,
donde no fueras a volver.
Donde serías lo que siempre debiste ser:
PASADO

17/07/08

07 julio, 2008

ÚLTIMA ADVERTENCIA























Quisiera saber
si me extrañarás cuando me vaya,
si llorarás al recordarme
o si todo seguirá igual.

Me pregunto qué pasará
cuando ya no esté aquí.
Qué harás tú sin mí
y qué haré yo sin ti.
Cómo te sentirás tú
y cómo me sentiré yo.

Porque aunque quieras obligarme a olvidarte,
yo sé que tú no me olvidas.
Sé que sabes que volveré a tus brazos.
Sé que no esperas que no vuelva jamás.
Sé que sufrirás cuando no me encuentres cerca.
Porque sé que tu corazón late por mí
y porque sé que no concibes que el mío ya no lata por ti.

Tienes razón en muchas cosas,
pero te equivocas en antas otras.
No entiendes que el primer paso para olvidarte
es dejar de encontrarte en cada esquina;
es dejar de saber qué te pasa;
es alejarme de ti, de este amor,
que me está matando, que me está asfixiando.

Debo alejarme de los besos
y de los "te amo".
Debo despegarme de los recuerdos
y de los sentimientos.
Tengo que borrar nuestra historia.
tengo que tomar distancia de ti,
y de la parte de mi corazón que todavía te necesita.

Pero si sigues sintiendo algo por mí
y me sigues queriendo a tu lado.
Si entendiste que te equivocaste,
si estás dispuesto a dejar de lado tu orgullo,
y estás dispuesto a pedir perdón…
Yo estoy dispuesta a perdonar.

Si quieres detenerme, hazlo ahora.
Pronto mi sombra se deberá a otro sol
y mis lágrimas, a otro amor.

7/7/08

03 julio, 2008

SIN TITULO


En algún tiempo fuiste mi equilibrio,
mi sostén y mis fuerzas
pero ahora ni siquiera tú puedes ayudarme.
Porque hay cosas más fuertes que el amor,
más grandes que tú y yo.
Cosas que pueden conmigo
y que pronto también podrán contigo

Todavía te amo
y no creo poder dejar de hacerlo jamás,
pero, si quieres, puedes irte
yo tampoco me quedaría
a verme morir de a poco…
¡Te estoy pidiendo que te vayas!
No quiero que me veas así
destruida, corroída
sin ganas de continuar.
Amándote más
de lo que mi cuerpo me lo permite.

Estoy cayendo.
No es tu culpa, es sólo mía,
no supe cuando parar.
Ya te estoy extrañando.
En mi agonía.
En mi dolor.

Siento mi sangre corriendo,
y el palpitar de mi corazón.
Mi cerebro sigue funcionando
pero mi alma no.

Estoy muerta ya por dentro
y eso no va a cambiar,
te extraño desde lejos.
Tú lo sabes,
sólo tienes que comprenderlo.
Ya no hay tiempo,
para nosotros,
para mí

Siempre supe que eras más
de lo que yo podía esperar.
Más de lo que yo jamás tendría.
Era demasiado esperar que me quisieras

Sé que estás sufriendo
así como lo hago yo.
Te juro que no era lo que yo quería

Todo habría sido distinto
si la que eligiese hubiera sido yo.
Pero ninguno pudo elegir;
simplemente sucedió.
No me extrañes
yo también procuraré no hacerlo.
Piensa en mí,
pero sólo como en un hermoso recuerdo
que nunca pudo ser.

1/7/08

13 junio, 2008

SIN ESTABILIDAD


Una nueva vida. Nuevos amigos, nuevos entornos. Pocas cosas que me aten a mi pasado. Pocas cosas que me sostengan cuando me siento perdida. Pocas personas a las que recurrir en esos momentos en los que no entiendo quién soy y qué estoy haciendo aquí.

Muchas caras nuevas, pocas voces. Nuevas risas. Viejas tristezas que se niegan a desaparecer. Nuevas personas, pero… pocos amigos que me contengan entre tantos cambios.

Te perdí, ya lo he aceptado. Pero… ¿Me importa en realidad? ¿Te extraño? ¿O sólo estoy extrañando mi vida anterior, simbolizada en tu figura? Es cierto que me muero por contarte mis cosas, porque volvamos a reír juntas, saber qué es de tu vida; pero me duele recordar a quien en realidad eres. Me duele pensar que, después de todo, eres una de las grandes culpables de mi falta de autoestima y seguridad propia, de mi desestabilidad.

Quiero llorar, mientras creo extrañarte ¡Oh, si al menos pudiese extrañar tu todo! ¡Si pudiese juntar tus dos partes en una y darme cuenta de que es la misma tú la que me hace reír y la que me destruye!

Sueño con que desaparezcas de mi mente. Con olvidar lo importante que fuiste… o que eres ¡Dios, ya no sé nada de mí, no entiendo mis propios sentimientos!

Quisiera que volvieran los viejos días; cuando tú y yo éramos aún parte de la vida de la otra. Cuando tu amistad me daba seguridad. Cuando saberte allí me tranquilizaba. Cuando tenía tu hombro para llorar.

Antes de que me ocultases cosas; antes de que minaras todo lo bueno que había en mí. Antes de que me hicieras sufrir.

Antes de que me desestabilizaras.
7/06/08

06 abril, 2008

ME PREGUNTO…

Esto es lo último que escribí...
no me parece muy bueno, que digamos,
pero expresa bastante bien cómo me siento en este momento, así que lo subo...

Me pregunto…
Me pregunto qué me pasa,
Por qué estoy sufriendo sin razón…
¿O será que todavía te extraño?
Empiezo a darme cuenta de que ya no hay vuelta atrás
Y de que no me me importa…
¿O sí?

Yo te quería,
Eras muy importante para mí…
¿Y ahora?
¿Ya olvidé todo lo que pasamos juntas?
Sé que estoy sufriendo, pero…
¿Por qué?
¿Qué me está pasando?

Ya dejé de arrepentirme por lo que hice
Ya entendí que estaba bien,
Pero…
¿Qué es esa sensación de vacío en mi pecho?
¿Qué es esa repentina angustia?
Ese deseo de volver atrás…

Me pregunto
Si no me habré equivocado
Intento responderme que no…
No estoy arrepentida,
Pero te estoy extrañando.

Me pregunto si sufro porque me olvidaste
Si sufro porque no te importó lo que yo dije
O porque todo terminó
O si es simplemente algo más
Algo que no sé identificar…

Me pregunto
Si no será
La tristeza mi estado natural…

Me pregunto
Si ésto
Pasará…

Me pregunto
Qué es lo que me pasa
Y no encuentro
La respuesta.


6/4/08

23 marzo, 2008

TODAS LAS COSAS QUE ME GUSTARÍA OLVIDAR


Bueno, esto sería como la continuación
de "Odio a mi mejor amiga".









Todas las cosas que me gustaría olvidar

Todas las cosas que me gustaría olvidar…
Las traiciones,
Las lágrimas,
Los te quiero falsos,
Las mentiras…
Para poder perdonar

Todas las cosas que me gustaría olvidar…
Las risas,
Los momentos juntas,
Las salidas,
Los te quiero reales
Las noches en vela,
Los veranos,
Las películas…
Para poder volver a empezar.

Me gustaría volver atrás en el tiempo,
Decirte la verdad
Explicarte lo que sentí.
Desearía no haber temido tanto perderte
Tal vez ahora no habría tenido que terminar

Desearía haberte dicho que sí, que me molestó
En lugar de llorárselo a mi almohada
Desearía haberte preguntado porqué en ese momento
Tal vez ahora todo sería distinto.

Pero temí que si hablaba
Si expresaba todo el enojo que me carcomía por dentro
Todo acabara
Y de nada sirvió
Porque, al final, igual se acabó.

Y el rencor creció
Y mató muchas cosas
Desearía que hubiera matado el cariño,
Pero ésto fue lo único que quedó.

Porque todavía te quiero
Y, aunque sé que es en vano,
Espero que entiendas
Que te arrepientas incluso tal vez
Que te des cuenta que no soy yo la mala
Que tú también te equivocaste.

Me gustaría creer que fui la mitad
de importante de lo que fuiste para mí…
que me quisiste la mitad de lo que yo a ti…
pero sé que no fue así.

Sé que habían miles de cosas que te importaban más
Lo supe entonces y lo sé ahora
Sé que ya olvidaste que yo existo
Sé que no me extrañas
Sé que no sufres
Sé que nunca lo hiciste.

Sé que nunca pensaste que acabaría
Porque creías que yo estaría siempre para ti.
Sé también que nunca fui alguien de verdad importante.
Y eso duele, no sabes cuánto.
Porque tú eres aún algo importante en mi vida.
Porque todavía pienso que, tal vez, cambiarás algún día
No por mí,
Pero por alguien más sí
Alguien que toque tu interior como yo no supe hacerlo
Alguien que, tal vez, sea mejor que yo.

Que te comprenda mejor.
Que se parezca más a ti
Que te caiga mejor.
Que sea más importante que yo
(eso no le costará mucho)
A quien quieras más…
A quien necesites…
Sin quien no puedas ser feliz.

Todas las cosas que me gustaría olvidar…
Las traiciones,
Las lágrimas,
Los te quiero falsos,
Las mentiras…
Para poder perdonar

Todas las cosas que me gustaría olvidar…
Las risas,
Los momentos juntas,
Las salidas,
Los te quiero reales
Las noches en vela,
Los veranos,
Las películas…
Para poder volver a empezar.

21 marzo, 2008

BUSCO

Bueno, este poema lo escribí a mediados del 2005, hace mucho tiempo, pero me gusta bastante y decidí subirlo. Besos.

Busco
Busco en los cristalinos ríos,
en la loca tranquilidad del mar,
busco en los inviernos fríos
y en los otoños también me pongo a buscar.

Busco donde la luz alumbra,
en el campo, en la ciudad.
También busco en la penumbra
yen el aire matinal.

Busco en la risa de la gente,
también busco en su llorar.
Busco en el sol naciente
en lo falso y en lo real

Busco en las montañas,
igualmente en los valles;
también en las madrugadas
y en las cálidas tardes

Busco tras el color de las flores,
en el celeste del cielo;
estoy buscando razones
que me hagan seguir viviendo.

Estoy buscando el amor
que no encontré en ti;
intento olvidar el dolor
que me hiciste sufrir.

13 marzo, 2008

ODIO A MI MEJOR AMIGA


La verdad que por ahí que la foto que le puse a esta cosa que escribí no tiene mucho que ver; pero lo de verdad importante era transmitir el mensaje, para que la persona a la que está dedicado lo entienda y se dé cuenta de un par de cosas.

Odio a mi mejor amiga.
Te odio.
Odio que prescindas tan fácilmente de mí,
Odio que no me cuentes tus cosas
Odio que digas que me quieres,
Y nunca lo demuestres.

Odio que disfrutes tanto latimándome
O que al menos eso parezca
Odio que te resulte tan fácil
Bajarme el autoestima.

Odio saber que ya lo arruinaste
Y odio haberte perdonado
Odio no haberlo olvidado
Y odio aún más recordarlo.

Odio que no haya manera
De que salgas de mi vida.
Odio quererte tanto
Y odio haberte perdonado tantas veces.

Odio que ya haya pasado un año
Y odio no haber hablado
Odio que no sepas cuánto me molestó
Odio saber que no te importaría

Odio que presumas que me cambiaste
Y odio más que lo hayas hecho
Odio no ser importante,
No haberme enterado…
Odio que no me hayas contado.

Odio que nunca hayas secado mis lágrimas
Y que no hayas estado cuando te necesité
Odio estar sufriendo por tu culpa
Y odio todavía más que no te importe.

Odio que seas mi mejor amiga,
A quien le he confiado mis secretos
Odio pensar que, tal vez,
No te sentirás culpable cuando todo acabe.

Odio saber que seguirás cerca
Que, aunque yo no quiera,
Tendré que verte,
Con otras amigas
Sin que te importe lo que fue de mí…
Sin que te preocupe si me hiciste sufrir.

Odio saber que me harás llorar,
Porque si te vas voy a extrañarte
Y si te quedas…
Si te quedas seguiré sufriendo igual.

Odio pensar que leerás ésto
Y no te sentirás afectada.
Odio saber que piensas
Que te perdonaré una y otra vez.

Pero ésta es la última
Estoy tratando de alejarme de ti.
Aunque duela,
Aunque llores
Aunque yo llore,
Aunque sienta que te necesito conmigo
Seré fuerte
Y dejaré que el tiempo me haga olvidarte.

13/03/08

04 marzo, 2008

SOFÍA



Bueno... este cuento es un poco complicado, según algunas personas. A mí no me parece, pero...
Es un poco largo, pero me gusta bastante. Que les guste.

Por cierto, el nombre es malísimo, ya lo sé.

A veces pienso que lo conocí muy bien, y otras pienso que no supe nada de él. A veces estoy segura de que todo fue real, pero otras me pregunto si no habrá sido sólo un sueño. Es difícil separar la realidad de la fantasía; éstas se han entretejido juntas durante los últimos dos años. Ya no sé qué pasó de verdad y qué soñé, aunque tal vez haya sido todo un largo sueño, no sé.
La primera vez que lo vi creí que estaba soñando. Yo tenía trece años y él, a mis infantiles ojos, se convirtió en Dios. Aunque apenas sabía su nombre y la única forma de verlo fuera a través de un mostrador; aunque tuviese diez años más que yo y aunque sabia que nunca pasaría nada entre nosotros, me enamoré perdidamente de él.
Pero no fue un simple amor infantil, no. Su presencia se metió en lo más profundo de mi ser, mi corazón rebotó en mi pecho ante el choque de nuestras miradas y mi respiración se aceleró cuando me habló.
Y así empezó todo. Mi alma soñó con la suya durante meses, las noches se me iban en suspiros y en lágrimas, mis días se reducían a un inservible montón de horas que se sucedían hasta llegar a esos escasos minutos que sí valían la pena. Él era más importante que nada en el mundo, más que cualquier otra cosa. Yo era suya y, para él, invisible. Él llenaba todos los vacíos, era un conjunto de todas esas cosas buscadas y nunca encontradas en un chico. Amaba el cine tanto como yo, supe más tarde.
Después de meses de verlo cada día, de dirigirle avergonzadas mirada desde atrás de las estanterías y de hablarle lo justo y necesario, me animé a tener una conversación con él. Fue un charla sin importancia; la más importante de mi vida. No me atreví a mirarlo a los ojos por más de cinco segundos, pero cuando lo hice sentí cómo su mirada penetraba la mía y desnudaba mi alma. Sentí cómo leía mi interior. Él no se dio cuenta, pero en ese momento tomé una decisión: lo conquistaría; aunque me llevara años de esfuerzo, lo haría. Porque no había otra cosa en el mundo que pudiese hacerme feliz.
Efectivamente, pasaron varios años. Cumplí catorce años y después quince. Yo ya no era una niña, pero él seguía siendo mi razón de vivir, yo seguía respirando por él. Hasta el día que cumplí dieciséis años, cuando decidí llevar a cabo aquello con lo que mi ser entero había soñado durante años, desde aquel día mágico en el que lo conocí. Así que me encaminé hacia el videoclub. Aunque era de noche yo pude guiarme, había recorrido tantas veces aquel trecho y mi cuerpo se desenvolvía con facilidad en el conocido camino. Pero éste nunca se me había hecho tan largo, las ansías de llegar me carcomían y el miedo, mezclado con los nervios, llenaba cada partícula de mí.
Durante esas tres largas y angustiosas cuadras mi corazón latió con más fuerza de lo que lo había hecho en mi vida. Cuando llegué éste se paró y, por segundos, creí que iba a morir ahí mismo, presa de un ataque de pánico. Él estaba allí, sentado ante la computadora, con su ropa negra habitual, sonriendo con esa sonrisa irónica y amarga que me enloquece.
-¿Necesitabas algo?
-Eh… yo…-¡No! Ya empecé a titubear. Pero decidí que no era el mejor momento para perder mi seguridad característica.-Sí. Venía porque me enteré de que el chico que trabajaba acá…
-¿Cristian?
-Sí, ese. Me enteré de que no va a trabajar más acá ¿Puede ser?-él asintió, mirándome con sus oscuros y grandes ojos, a través de sus cuadrados anteojos sin armazón- y yo quería saber si… si yo podía trabajar acá.
- Y… mirá, yo ando buscando un nuevo empleado, así que, si querés, llená uno de estos formularios y pasate por acá en un día ó dos, yo ahí te digo que pasó ¿Querés?
-Dale, ok.
Lo llené y salí del local con el corazón latiendo a toda velocidad. Pasé por el lugar dos días después; tras dos de los días más desesperantes de mi vida. Nunca había estado tanto tiempo sin verlo desde que lo conocía, y nunca vivir había sido tan difícil. Estaba acostumbrada a tener la esperanza diaria de verlo, la que me daba fuerzas para aguantar la vida. Cuando llegué él me dijo que las otras personas que habían solicitado el empleo no le habían parecido de confianza y que tenía el trabajo.
-Soy Gabriel-me dijo, como si yo no supiese su nombre, como si éste no adornara cada pedazo de papel que se me cruzase en el camino.
-Sofía.-no sé qué me llevó a extender mi brazo, pero lo cierto es que él, riendo, estrechó mi mano y yo sentí que si no explotaba en se momento era porque tenía mucha suerte.
Él empezó a hablar sobre mi sueldo y cosas sin importancia(yo estaba con él ¿Había otra cosa que mereciera la más mínima importancia?). Yo asentía mecánicamente, perdida en sus ojos, en el movimiento de sus labios al hablar, en esa manera de expresarse con las manos.
-Bueno ¿Tenés alguna duda?- aunque no sabía muy bien qué me había dicho, negué con la cabeza.-Ok, nos vemos mañana a las seis.-me saludó con un beso en la mejilla, tras lo cual yo me sentí arder y, jadeando, abandoné el lugar.
Me parece innecesario aclarar que el lugar donde se habían posado sus labios quemó durante el resto del día. Esa noche su figura se me apareció en sueños y, aunque ésto ya era normal, esta vez fue diferente. Esta vez era más alcanzable, casi parecía corpórea. Cuando desperté a la mañana siguiente algo en el aire me dijo que no todo era la basura que yo creía. Había algo distinto en el ambiente, algo que me decía que ese día sería especial.
A las seis menos diez yo ya estaba en el videoclub, lista para empezar a trabajar. Él me vio en la puerta y su rostro se iluminó con una débil sonrisa. Me saludó y apenas reprimí el fuerte deseo de abrazarlo y de decirle que era la persona más feliz sobre la faz de la tierra, por el simple hecho de estar frente a él. Rogándole al cielo que él no advirtiera los acelerados, locos, desesperados latidos de mi corazón; me senté en una silla junto a él y me concentré en mantenerme en la realidad, en no alejarme por ese túnel oscuro y ese mundo de felicidad que me ofrecían sus ojos.
Ese día hubo muy pocos clientes, sólo un grupo de tontas e infantiles niñas de diez años que querían alguna película de Disney; y dos o tres parejas de enamorados en busca de lo nuevo en género romántico.
-Por lo general tenemos una clientela un poco más extensa-me dijo él mientras cerrábamos. Lo saludé-¿Quieres que te acompañe a tu casa?-con el corazón en la boca le dije que sí y emprendimos el oscuro camino de regreso, el cual iba iluminándose por una tenue luz que parecía emanar de él.
Llegamos a la puerta de mi casa en cuestión de segundos, pero cuando yo iba a abrir la puerta él me volteó y se acercó a mí lentamente. Mi respiración se agitó a medida que sus labios se iban acercando a los míos y mis ojos se iban cerrando. Hasta que, por fin, llegó el contacto. Era de noche, pero todo fue alumbrado por un nuevo sol, más brillante, más hermoso y más abrasador que el que se había metido por el horizonte horas antes. Todo mi cuerpo ardió en llamas y por unos segundos creí que estaba alucinando. Pero no, no podía ser así. Yo sentía su mano en mi hombro, sus labios estaban sobre los míos y mis brazos no podían estar abrazando otra cosa que no fuese su cuello.
Nos separamos, aunque yo habría dado mi vida porque aquel momento fuera eterno. Volteé para abrir la puerta y, cuando volví a mirar, ya no estaba. Se desvaneció, así como si nada. Pero… ¿Qué importaba que se hubiera ido, si nos habíamos besado? ¿Acaso podía importarme algo más en ese momento? Ese fue el principio de todo.
Durante los meses siguientes nuestra relación se fue fortaleciendo. Salíamos a cenar, a bailar, éramos felices. Yo abandoné mis estudios y tomé el horario de tiempo completo en el videoclub. Cada segundo que estaba lejos de él no tenía sentido, ni valor ni importancia. Era tiempo desperdiciado.
Él era muy extraño conmigo. A veces se comportaba de lo más romántico, pero otras parecía tan… diferente. Un día, por ejemplo, estábamos en el local cuando entró una mujer y me pidió una película.
-Mi amor…-no se inmutó. No debía haberme oído.-Mi amor… ¡Gabriel!-se volteó, con cara de no entender nada.-Te estaba llamando… ¿Me pasás una copia de “Moulin Rouge”?
-Sí-me la dio.
-Gracias, te quiero.- él frunció el ceño y volvió a lo que fuera que estaba haciendo.
Pero la mayoría del tiempo él era genial. Se preocupaba por mí, me cuidaba, me hacía regalos y pasaba todo el tiempo que podía conmigo. Nunca hizo nada que me molestase, nunca me hizo sufrir, jamás me dio motivos para dudar de su amor ni para desconfiar de él. Porque era simplemente perfecto, más de lo que lo ha sido cualquier otro ser en el mundo. Era todo lo importante que había en mi vida, todo lo bueno. De hecho, él era todo lo que había en mi vida.
Pasaron varios meses. Pasó Navidad y pasó Año Nuevo. Y así fue como llegó su cumpleaños. La mañana de aquel ocho de febrero me desperté y me encaminé hacia su casa. Apenas bajé del micro que me llevó hasta allí me lo encontré.
-¡Feliz cumpleaños!-y lo besé de lleno en la boca; pero él me apartó asustado, casi diría que escandalizado.
-¿Qué hacés, enferma? ¿Qué tenés en la cabeza?
Una lágrima caliente rodó por mi mejilla, pero él ya no estaba allí para secarla. Ya había seguido de largo en el camino hacia donde fuera que estuviese yendo. Cuando su figura se perdió a la vuelta de la esquina yo ya estaba hundida en un mar de lágrimas. Me senté en el cordón de la vereda e intenté tranquilizarme. Agradecí con todo mi ser la llegada del micro y me subí. Durante el camino de regreso las lágrimas manaron de mis ojos sin que pudiese detenerlas. Llegué a mi casa con el rostro surcado por negras líneas causadas por maquillaje corrido. Ignoré las preguntas de mis padres, me encerré en mi cuarto y allí me quedé durante toda la tarde.
Estuve horas intentando entender qué había pasado, porqué él había reaccionado así ¿Es que ya no me quería, acaso? “No, no puede ser” me dije, ahogada entre sollozos”tiene que haber pasado algo, seguro que tuvo algún problema y por eso está así” intenté convencerme.
Eran aproximadamente las ocho cuando apareció él en mi habitación. Se sentó junto a mí y me dijo que lo perdonara y me dio alguna explicación acerca de lo que había sucedido. Yo estaba tan feliz que no me molesté en escucharla. Él estaba arrepentido, no importaba qué había sucedido. Él estaba de vuelta conmigo.
Después de aquel incidente sin importancia todo volvió marchar tan bien como antes. Sus ojos volvieron a dirigirse a mí con miradas profundas, transparentes y llenas de amor; su armoniosa voz sólo llegó a mis oídos en forma de palabras amorosas y sus labios sólo fueron usados para besar los míos. Todo volvió a su perfección anterior, nosotros seguimos juntos y lo demás volvió a dejar de importar.
Poco a poco me propuse crear un mundo aparte para nosotros dos. Un mundo en el que él pudiera habitar feliz junto a mí. Un mundo en el que no nos faltara nada, en el que no entraran las injusticias o los problemas. Donde no existiera nada más que nuestras miradas conectadas y el roce de sus manos, que me hacía flotar.
El tiempo siguió pasando; pasaron las Pascuas y llegó mi cumpleaños. Ese día, además de marcar un nuevo año en mi vida, también marcaba el aniversario del día más importante de ésta. Después de una salida por la mañana y de una tarde perfecta, él y yo salimos a bailar. Yo estaba encantada, ese estaba siendo el mejor cumpleaños que podría haber vivido, y era por él. Cuando ya habíamos bailado durante unas dos horas él se fue al baño y yo me quedé esperándolo. En ese momento sentí una mano en mi hombro, volteé y me encontré con Pablo, un antiguo compañero de escuela. Su presencia me molestó mucho, no quería ver a nadie que no fuera Gabriel.
-¡Ehh! ¡Cuánto tiempo!-me saludó-¿Cómo andás? ¡Feliz cumpleaños!-siguió, ante mi suave afirmativa.- Mirá… hace un tiempo que te quería preguntar, pero como dejaste la escuela no pude… eh…-no podía creer que en algún momento me había caído bien aquel chico- ¿Te gustaría salir conmigo?
Feliz ante la oportunidad de rechazarlo y, de esa manera, quitármelo de encima, le dije:
-Mirá, no es que no quiera, pero yo ya estoy saliendo con alguien. Ya llevamos un año juntos.
-Ah-dejo de sonreír-bueno… después hablamos-me saludó con un beso en la mejilla-Saludos al afortunado que me ganó de mano.- y se fue.
Así siguió transcurriendo el tiempo. Él cumplió veintisiete años y yo lo seguí amando como cuando yo tenía trece y lo miraba escondida. Todo siguió igual, el tiempo pasado no se notaba. Durante los escasos minutos que pasaba lejos de él no conseguía hacer nada bien, su imagen flotaba ante mí recordándome lo mucho que lo amaba y lo poco que apreciaba la vida sin su compañía. Pero cuando estábamos juntos todo resplandecía, los pájaros cantaban y los colores volvían al mundo.
Hasta aquel terrible día, poco después de que yo cumpliera dieciocho años. Llegué al videoclub y me encontré con la peor situación sobre la que he tenido la desgracia de apoyar la mirada: allí estaba él abrazado a otra. Sus labios estaban sobre los de otra y cuando se separaron, vi más ternura en su mirada de la que nunca había visto.
-Hola, Sofía-me saludó como si nada ¿Qué le pasaba, no se daba cuenta de lo que acaba de hacer?- Ella es Vanesa. Es mi novia y nos vamos a casar el mes que viene.
-¿Qué?-mi mirada se nubló por las lágrimas y mi cerebro empezó a trabajar. Miles de imágenes se sucedían sin parar ¿Podía ser que todo lo pasado durante los últimos dos años no hubiese sido más que una fantasía? ¿Podía ser que yo hubiese soñado todo, que mi obsesión hubiese llegado a tal punto?No podía ser, no. Todo aquello tenía que haber sido real, tenía que haber pasado, porque, de no ser así, yo había vivido en un sueño durante los últimos dos años. -Que… q… que b… que bueno.-ahogué un sollozo-¿Te molesta si me voy? Acabo de acordarme de algo.-y salí corriendo del lugar.
Han pasado dos semanas desde aquel día; todavía no sé qué pasó. Dudo que algún día lo vaya a saber. Por las dudas, no volví a verlo nunca más. De nada me sirve, porque su imagen está presente en mi memoria todo el tiempo. Ahora estoy sobre un avión que me va a llevar muy lejos, a donde su recuerdo y el de todo aquello que… ¿pasó? no me pueda seguir, a donde pueda empezar una nueva vida. A un nuevo lugar, un nuevo comienzo.
A veces pienso que lo conocí muy bien, y otras pienso que no supe nada de él. A veces estoy segura de que todo fue real, pero otras me pregunto si no habrá sido sólo un sueño. Es difícil separar la realidad de la fantasía; éstas se han entretejido juntas durante los últimos dos años. Ya no sé qué pasó de verdad y qué soñé, aunque tal vez haya sido todo un largo sueño, no sé.

01 marzo, 2008

VIVAMOS NUEVAS VIDAS


Esto es lo último que escribí.

Lo hice anoche, me gustó y decidí
subirlo...
¡Que les guste!






Vivamos nuevas vidas.

Quiero volar lejos de aquí,
sentir lo que es volver a empezar…
¿Me acompañas?
Quiero vivir de otra manera
¿Me ayudas?

Vayámonos lo más lejos que podamos,
donde nadie conozca nuestros nombres;
donde pueda mirar en tus ojos y sentir
que sólo estamos tu y yo…

Quiero desaparecer contigo una noche
y que a la mañana siguiente
el sol nos encuentre
en otra ciudad,
con otra gente.

Quiero volver a nacer a tu lado
para no recordar la vida sin ti.
Quiero conocer nuevas personas
que sean como yo…
que piensen como yo…
que entiendan la vida como yo…

¡Por favor, ven conmigo!
Eres lo único de mi vida anterior
que quiero recordar.
Quiero sentir que eres el principio
para que puedas también ser el final.

Hazlo si me quieres,
deja conmigo este lugar;
vivamos nuevas vidas
donde todo sea distinto.
Y mejor.
Sin prejuicios…
Sin mentiras…
Sin traiciones…

Vivamos nuevas vidas,
juntos.
Donde tú seas sólo mío
y yo toda tuya pueda ser.

Donde olvidemos lo que fuimos.
Lo que otros nos obligaron a ser.
Donde tengamos nuevas esperanzas
y sintamos renacer la fe.
Donde podamos creer
que tenemos otra oportunidad.

Olvida el miedo.
Ámame.
Acompáñame.
Arriésgate…
y tal vez así podremos ser felices.

Angie
29/02/07

29 febrero, 2008

DUELE MENTIRTE


Este poema lo escribió la mejor amiga que tengo en el mundo(ehh??)
Anita... te kiero mucho, mucho, mucho...

Leánlo porque es rebonitooo...

Duele mentirte
Duelen las caídas
Duelen los encuentros
Duele el haberte conocido
Pero hoy, hoy me dolió mentirte…

Me dolió decir que no te amo
Me dolió negarte la realidad
Pero también dolió saber
Que tú no me amas tampoco

Entonces me doy cuenta
Que duelen las preguntas
Y mucho más sus respuestas…
Que a veces uno preferiría volver en el tiempo
Para no enterarse de la realidad
Para no ver más allá de los sentimientos propios…

Por eso quiero que te olvides,
Para así poder olvidarte…
Por eso quiero que sueñes,
Para yo soñar que me quieres…
Por eso quiero que vuelvas,
Para yo volver contigo…

Anita(la M, la M!!!!)
18/02/07


28 febrero, 2008

ESTE LUGAR






Este es un poema que escribí hace muuuucho tiempo porque mi amiga Florencia me lo pidió. Está basado en su historia
de amor... jeje.
Flor, te amo mucho!!


Este lugar
Hoy volví a este lugar
y sus muros, sus techos
sólo de ti me podían hablar,
recordándome que te quiero.

Esta lleno de los sueños que dejé por ti
de las lágrimas que por ti derramé.
Del amor que sentiste por mí,
de todo lo que yo te amé.

No quiero escuchar más de ti,
ni de que quieres a otra
¿Cómo olvidar mi amor?
Este lugar me habla de tantas cosas.

De un presente sin futuro
y un pasado no olvidado,
de promesas sin cumplir
y recuerdos no borrados.

De los besos que no nos dimos,
de esa historia que no fue,
de todo lo que nos perdimos,
por no arriesgarnos a querer

Aunque una y otra vez repita
que no voy a regresa
en este lugar esta mi vida
y no lo quiero dejar...

Para Floren...

26 febrero, 2008

SEPARACIÓN




Esto lo escribí hará unos dos meses, cuando me separé de 32 de las personas más importantes de mi vida... mis compañeros de curso.
(Puede ser que se parezca a alguna clase de oración, pero no fue intencional, ya que ni siquiera soy cristiana, así que no la conocía hasta que una amiga me lo mencionó :) )
Aprovecho el momento para decir que los quiero un montón y los extraño mucho más

¿Nunca has sentido la angustia oprimiéndote el pecho?
¿No has palpado jamás la tristeza a tu alrededor?
¿Sabes lo que es tenerlo todo y a la vez saber que todo lo dejarías por alargar el momento, aunque sea un segundo más?

Afortunado el que no ha sentido la soledad quemándole la piel, el que nunca ha batallado con la nostalgia, el que no ha sentido cómo la desesperación le obliga a llorar al mismo tiempo que un nudo en la garganta se lo impide.
Afortunado aquel que por las noches duerme tranquilo, sin buenos recueros que torturen sus sueño recordándole que no volverán; aquel al que la melancolía nunca lo ha dejado de rodillas, al que no le cuesta mirar para adelante y seguir.

¿Cómo hacer para no sufrir, para no llorar, cómo hacer para continuar?

Afortunado el que lo consigue. Aquel que no vive con la incertidumbre de no saber cuándo será la próxima vez(o si habrá una próxima vez), aquel que no baña su almohada en lágrimas, arrepentido de todo lo que quiso y pudo haber hecho, pero no hizo.
Afortunado el que se siente en paz consigo mismo cuando mira al pasado; el que cuando se queda solo y el silencio le zumba en los oídos no pierde el control, atosigado por los recuerdos.
Afortunado aquel que no desea volver en el tiempo, tan sólo para verlos otra vez juntos. Aquel que en la oscuridad no recuerda voces; aquel que no cae en la cuenta, repentinamente, de que no hay vuelta atrás.

Afortunado aquel que no vivió nunca una SEPARACIÓN

9/12/07

HARRY POTTER


Para abrir el blog decidí subir este texto que escribí hace unos meses, que expresa lo que sentí cuando leí la traducción(en Internet) de la última entrega de Harry Potter. Estos sentimientos han vuelto a surgir en mí después de leer la versión en papel.




Si tuviese la posibilidad de hablar algún día con esa mujer tan maravillosa que me hizo reírme, emocionarme y hasta llorar, tendría tantas cosas que decirle, mi verdadero problema sería que no sabría cómo decírselas. Y aunque pudiese encontrar las palabras para hacerlo, sé que podría pasarme semanas enteras hablando y aún así no le diría ni la mitad de todas esas cosas.
Porque ella me dio una "realidad" a la cual escapar cuando la mía no me alcanzaba. Me dio ese mundo plagado de criaturas mitológicas, personajes tan reales como queribles y hechizos y pociones sumamente deseables. Durante siete libros suspiré con los romances, lloré con las muertes y hasta llegué a sentir verdadero odio por quienes las perpetuaban.
Y es que ahora cuesta creer que no voy a volver a abrir un libro y encontrarme en medio de esa lucha contra el mal, materializado en Voldemort y sus Mortífagos; que no voy a volver pasarme noches sin dormir pasando hoja tras hoja para develar algún misterio de la antigua hechicería, o q no voy a volver a emocionarme con un nuevo descubrimiento acerca de l familia de Harry. Con decir que hasta me duele no volver a oír de Dolores Umbridge.
Porque nunca creí que de verdad esta magnífica historia pudiese tener un final. Pero el final llegó y lo que más me duele no es creerlo, sino aceptarlo. Aceptar que, por más que espere, no va a haber una aventura más. Aceptar que todos los que murieron(y los que sobrevivieron también, en realidad) no son más que una fantasía. Tal vez una de las mejores, pero fantasías en fin. Aceptar que todo tiene un final en la vida ya es duro pero... ¿Por qué hay que aceptarlo en la literatura también?
Por eso si tuviera a J. K. Rowling frente a mí le diría simplemente "gracias". Gracias por los dementores(que, desde que terminé de leer, parecen acompañarme a todos lados), por la Orden del Fénix, por los cromos de las ranas de chocolate, por la Plataforma 9 3/4, por Hogsmeade, por el callejón Diagon(y por el callejón Knockturn también, porqué no), por "Las tres escobas", por "Cabeza de Puerco", por Hogwarts, por las grageas Bertie Bott de todos los sabores, por las reliquias de la muerte y por el número 12 de Grimmauld Place. Por la piedra filosofla, por Snape(al cual odio aún después de saber que era bueno), por el Torneo de los tres Magos, por el calamar gigante del lago, por la Cámara Secreta, por el Prisionero de Azkaban, por el Príncipe Mestizo, por el Cáliz de Fuego, por el quidditch, por Xenophilius Lovegood, por Neville, por Kingsley Shacklebolt, por los Weasley, por Buckbeack(perdón, Withernings), por los thestrals, por Peeves y por los snocacks de cuernos arrugados.
Gracias por Lucius Malfoy y por Bellatrix(aún cuando la odio, gracias por ella), por Dolohov, por los horrocruxes, por los Dursley, por Horace Slughorg, por "Sectusempra", por Cornelius Fudge, por el Ministerio de la Magis y por San Mungo. Por "Odo, el héroe", por "Barnabás, el chiflado", por la Sala Multipropósito, por Winky, por Regulus, por los trasladores, por Aragog... y por tantas cosas más.
Y sé que no malgasté mis risas ni mis lágrimas. Sé que Harry lo vale; así como lo valieron Sirius, Dumbledore, Ojoloco, Hedwig, Dobby, Fred, Lupin y Tonks. Tal vez para los demás no eran reales, pero para mí sí. Tal vez el mundo no dejará de girar porque todo terminó, pero ya no será lo mismo. Porque así es, todo terminó, y eso no se puede cambiar, por mucho que yo quiera. El final trajo consigo tristeza, y también dejó un gran vacío en mí. La tristeza va a disiparse y desaparecer, pero no estoy segura de que el vacío vaya a hacer lo mismo.

10/08/07