04 octubre, 2012
02 septiembre, 2012
Hace cincuenta años, Ray Badbury se daba cuenta de la superficialidad a la que estábamos yendo.
— Creo que sí.
— Píntate la escena. El hombre del siglo diecinueve con sus cabellos, sus carretas, sus perros: movimiento lento. Luego, el siglo veinte: cámara rápida. Libros más cortos. Condensaciones. Digestos. Formato chico. La mordaza, la instantánea. Los clásicos reducidos a audiciones de radio de quince minutos. Reducidos otra vez a una columna impresa de dos minutos, resumidos luego en un diccionario en diez o doce líneas. Exagero, por supuesto. Los diccionarios eran obras de consulta. Pero muchos sólo conocían de Hamlet un resumen de una página en un libro que decía: "Ahora usted puede leer todos los clásicos. Lúzcase en sociedad." ¿Comprendes? Si no quieres que un hombre sea políticamente desgraciado, no lo preocupes mostrándole dos aspectos de una misma cuestión. Muéstrale uno. Que olvide que existe la guerra. (...) Que la gente intervenga en concursos donde haya que recordar las palabras de las canciones más populares, o los nombres de las capitales de los Estados, o cuánto maíz cosechó Iowa el año último. Llénalos de noticias incombustibles. Sentirán que la información los ahoga, pero se creerán inteligentes. Les parecerá que están pensando, tendrán una sensación de movimiento sin moverse. Y serán felices, pues los hechos de esa especie no cambian."

Monólogo de Beatty, bombero, jefe de Montag en "Farenheit 451", de Ray Bradbury (p.53-60)
14 julio, 2012
06 junio, 2012
Masquerade
13 mayo, 2012
Tarnished Angels
23 febrero, 2012
"En un principio, yo me preguntaba sobre lo que le había impedido hacer un descubrimiento tan general en la época de sus devastadores amores. Ahora ya lo sé: era el asco, una repugnancia infantil por los cuerpos que él juzgaba fatigados por antiguas caricias. De adolescentes, cuando mirábamos a las mujeres, yo las quería todas, pero él sólo quería una, y que fuese la suya. No concebía que se pudiera amar si no era desde el alba y hasta la noche, ni que pudiese haber posesión cuando no se poseía a la mujer, cuando ella no te poseía a ti. Él pensaba que el hombre es sedentario, que las aventuras son como los viajes: unas abstracciones; mil y tres mujeres son mil y tres veces la misma, y él deseaba una sola que fuese mil y tres veces otra; amaría en ella, como una promesa contra la muerte, hasta los signos secretos de la fecundidad."
Jean Paul Sartre, marzo de 1960.
Prólogo a "Aden Arabia", de Paul Nizan
18 diciembre, 2011
Los viejos dioses nunca mueren
10 diciembre, 2011
20 octubre, 2011
15 julio, 2011
19 mayo, 2011
Y tiemblo, lloro, suplico. Imploro. Mi cama se vuelve cárcel y mis pensamientos, pesadillas. Otra noche que [sobre]vivir. Preguntándome ante qué nueva sombra voy a dejarme caer. Cómo voy a sabotearme esta vez. Siempre lo mismo. Siempre. Una y otra vez. Pánico. Mortífero. Pánico. De nuevo. Pánico. Es el mismo, pero renovado. Más fuerte. Más grande. Cada vez más certero. Los años le (me) enseñaron dónde golpear.
Sí, hay noches en que ni tu risa puede salvarme del miedo.
[Y eso significa que ya toqué fondo]
02 mayo, 2011

26 marzo, 2011
365 días después~

18 marzo, 2011
I'm IN, baby~
31 enero, 2011
Confesión.

Las palabras que no encuentro ahora viven en tu boca; se fugaron de mis labios entre beso y beso, ansiosas por descansar entre los tuyos. Se quedan ahí, acurrucadas en tu lengua y se reencuentran con mi piel en esas noches robadas al tiempo. Y así, con las palabras tatuadas con saliva, no encuentro otra manera de expresarte todo esto que me quema por dentro que dejando que mi cuerpo se lo susurre al tuyo. Abandonar los sonidos a su suerte, reemplazarlos con caricias ardientes, desesperadas. Mezclar con tus sonrisas mis latidos desbocados. Decir de mil formas diferentes que te quiero, hoy más que nunca. Hablarte con las manos, con los ojos. Dejar que mi aliento entrecortado vague por tu dermis, besando cada uno de tus poros y contándoles de las ganas que tengo de tenerte.
Es que yo ya no tengo voz. Huyó de mí, desesperada por chocar contra tu cuerpo. No la culpo. Resulta bastante más interesante, mucho más divertido e infinitamente más placentero recorrer tu piel, enroscarse en tus brazos, pasear por tus caderas al borde de lo prohibido. Asomarse a esa otra realidad que proponen tus pupilas oscuras, colgarse de una de tus largas pestañas y dejarse caer otra vez sobre tus labios. Enredarse con tus piernas, perderse en el desenfrenado éxtasis de tu boca, tu respiración, tu olor, tu tacto. Prenderse de tu cuello, ahí donde tu aroma se concentra en la cantidad exacta para hacerme enloquecer.

Y quizás entre mis gemidos ahogados y el tacto imperioso y desbordado de mis manos en tu piel llegue el mensaje que mi cuerpo ansioso pretende hacerte entender. Tal vez pueda explicarte sin hablar todo esto que quiero decir cuando abro la boca y no me salen las letras, cuando mis labios sólo consiguen amoldarse a los tuyos. Acaso cuando la electricidad recorra tus miembros y la inconsciencia llene tu mente con estallidos de color, en ese momento escuchés por fin mi voz. Y quizás la frase perfecta, los sonidos justos estén también ahí, desperdigados por tu ser. Y tal vez en el último temblor, el último estremecimiento, las palabras, jadeantes, resuenen en tus poros. Quizás tus ojos puedan sentirlas, hasta puede que llegues a rozarlas con tus dedos. Acaso cada oración se escuche en tu cutis, acaso tus oídos muerdan el rumor de mis palabras y traguen el eco de mi voz, haciendo que recorra tu espina dorsal, rumbo a cada terminal nerviosa. Cuando tu cuerpo entero tiemble con el tañido de mis sentimientos mezclados con adrenalina y hormonas; en el instante en que tu espíritu choque contra la palpable realidad de que te quiero. En ese momento, quizás, si tengo suerte, puede que hasta sientas lo mismo.

23 enero, 2011

Touch-a,
touch-a,
touch me
I wanna be dirty
tengo el blog completamente abandonado. No es como si a alguien le interesase, pero prometo volver de vacaciones y volver a él.
01 enero, 2011
Tan simple como eso.—
18 diciembre, 2010
Creo que te inventé en mi mente.—
¿Dije que te necesito?¿Dije que te quiero?Si no lo hice ahora soy una tonta, verásnadie lo sabe mejor que yo.

22 noviembre, 2010
El principio del fin.
Me llevó casi un mes encontrar una imagen que mereciese esta entrada. 12 septiembre, 2010
No quiero más Déjà vus.











